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Inteligencia artificial y proteccion de datos

julio 28, 2022

ملاحظات

Este libro ofrece una comparación y guía práctica de las leyes de protección de datos de Canadá, China (Hong Kong, Macao, Taiwán), Laos, Filipinas, Corea del Sur, Estados Unidos y Vietnam.  El libro se basa en el primer libro Data Protection Law. A Comparative Analysis of Asia-Pacific and European Approaches, de Robert Walters, Leon Trakman y Bruno Zeller.

A medida que el mundo se acerca a la Inteligencia Artificial (IA), que ahora impregna la vida cotidiana de todos. Por ejemplo, nuestro smartphone o Iphone, y la tecnología doméstica inteligente (robots, televisores, frigoríficos y juguetes) acceden a nuestros datos personales a un nivel sin precedentes. Por tanto, la seguridad de esos datos es cada vez más vulnerable y puede verse comprometida. Este libro examina la interfaz de la ciberseguridad, la IA y la protección de datos. Destaca y recomienda que los reguladores y los gobiernos deben emprender una investigación más amplia y una reforma legislativa para garantizar que los más vulnerables de la comunidad tengan sus datos personales protegidos adecuadamente, al tiempo que se equilibran los futuros beneficios de la economía digital.

Kit de herramientas Ico ai

Nuestro mundo está experimentando un Big Bang de la información, en el que el universo de datos se duplica cada dos años y se generan quintillones de bytes de datos cada día.1 Durante décadas, la Ley de Moore sobre la duplicación de la potencia de cálculo cada 18-24 meses ha impulsado el crecimiento de la tecnología de la información. Ahora -cuando miles de millones de teléfonos inteligentes y otros dispositivos recogen y transmiten datos a través de redes globales de alta velocidad, almacenan datos en centros de datos cada vez más grandes y los analizan utilizando un software cada vez más potente y sofisticado- entra en juego la Ley de Metcalfe. Ésta trata el valor de las redes como una función del cuadrado del número de nodos, lo que significa que los efectos de la red agravan exponencialmente este crecimiento histórico de la información. A medida que se desplieguen las redes 5G y, eventualmente, la computación cuántica, esta explosión de datos crecerá aún más rápido y más grande.

El impacto de los macrodatos se describe habitualmente en términos de tres «V»: volumen, variedad y velocidad.2 Un mayor número de datos hace que el análisis sea más potente y más granular. La variedad aumenta esta potencia y permite hacer inferencias y predicciones nuevas e imprevistas. Y la velocidad facilita el análisis y el intercambio en tiempo real. Los flujos de datos procedentes de los teléfonos móviles y otros dispositivos en línea aumentan el volumen, la variedad y la velocidad de la información sobre todas las facetas de nuestras vidas y ponen la privacidad en el punto de mira como una cuestión de política pública global.

Orientación sobre ai y protección de datos

Cuando se habla de políticas de inteligencia artificial (IA), es difícil no hablar al mismo tiempo del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Esto se debe a que el GDPR ha tenido el mayor impacto de cualquier ley a nivel mundial en términos de crear un mercado de datos más regulado, mientras que los datos son el ingrediente clave para las aplicaciones de IA. Ciertamente, la confluencia del RGPD y la IA plantea cuestiones interesantes en las conversaciones relacionadas con la política. En la formulación de políticas de la UE, la IA y el aprendizaje automático son el nuevo bombo y platillo, ya que Europa pretende ser un líder mundial en la adopción de la IA. Pero el núcleo de los debates sobre la IA y las posibles nuevas normativas quedan fuera del ámbito del RGPD.

Un conjunto de disposiciones específicas dentro del RGPD afectan a las decisiones basadas en la IA sobre las personas, en particular las relacionadas con la toma de decisiones automatizada y la elaboración de perfiles. Muchas de ellas figuran en el artículo 22. Pero la intención del RGPD en torno a estas disposiciones no siempre está clara. Esto se debe en parte a la complejidad técnica de la cuestión, y en parte a las extensas negociaciones y compromisos que tuvieron lugar durante el proceso legislativo. El resultado es a veces un malentendido de lo que el Reglamento General de Protección de Datos exige realmente. Para acertar, es esencial hacer una lectura precisa de la letra de la ley y tener en cuenta la intención del legislador.

Aprendizaje automático y privacidad

Dado que las superficies de ataque de las organizaciones han crecido desde que se impuso el bloqueo y los empleados migraron a dispositivos remotos, las prácticas de protección de datos anteriores a la pandemia han necesitado una renovación de los métodos. Esto ha implicado cada vez más la automatización de los procesos, impulsada por tecnologías como la inteligencia artificial (IA), que es capaz de hacer más eficiente la protección de datos si se aplica correctamente.

El impacto futuro de la inteligencia artificialEste artículo explorará cómo la inteligencia artificial va a impactar en las organizaciones en el futuro, calibrando los puntos de vista de los expertos en este ámbito. Lea aquí

Dado que la IA se basa en gran medida en algoritmos de datos, las organizaciones pueden tener dudas sobre el uso de la tecnología para ayudar a las prácticas de protección de datos. Hay que encontrar un delicado equilibrio entre la eficacia de la mitigación de las amenazas y la privacidad de los datos de los usuarios.

«Parece haber un estigma asociado a la IA y a la protección de datos. Pero, cuando se aplica correctamente, la IA está muy bien situada para mejorar la protección de datos en cualquier sector», afirma Stuart Hubbard, director global de servicios de IA de Zebra Technologies.

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